miércoles, febrero 22, 2006

Ramon Llull


Milagros, respecto a esa nota que me dejaste camuflada en el cajón de la mesa de mi clase, la conservo con mucho cariño. Me llevé una grata sorpresa el lunes por la mañana cuando empecé la clase.

Ese día, a pesar de que estaba triste porque os marchábais, fue un dia también muy dulce porque me hizo mucha ilusión que mis seres más queridos estuvieran allí visitando el lugar donde pongo tantas ilusiones, donde paso la mayor parte de las horas del día.

Sé que puedo contar contigo. Tu también conmigo, ya lo sabes.

Te quiero.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Recuerdo ese día, cuando mi tia escribió la nota, parecía una niña chica guardando un secreto, me gustó ser complice de ello.
Y después se ponía de maestra mala con la regla para que la Marina y yo estudiasemos... jajaja... está loca.

26 febrero, 2006 16:09  

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